El alivio fiscal alcanzará a producciones agropecuarias y a industrias estratégicas con impacto en inversión y actividad económica.
En el marco del aniversario de la Bolsa de Cereales, el presidente Javier Milei reafirmó su compromiso con la desregulación del agro al anunciar una rebaja gradual de las retenciones a la soja, el trigo y la cebada. El jefe de Estado definió al campo como un «tractor» fundamental para el progreso del país y aseguró que su gestión trabaja para remover los obstáculos impuestos por la política tradicional. «Nuestra misión es achicar el Estado para bajar impuestos», sostuvo el mandatario, ratificando su intención de devolver recursos a los sectores que considera los verdaderos «héroes del progreso».
Las medidas fueron recibidas con expectativa por parte de las entidades rurales, que valoraron la señal política, aunque reiteraron su objetivo histórico de alcanzar retenciones cero. Por su parte, el Gobierno nacional defendió la gradualidad de la baja en la soja como una necesidad vinculada a la prudencia fiscal. Milei aprovechó la ocasión para contrastar el modelo actual con gestiones previas, a las que acusó de financiar el déficit público mediante la carga sobre la producción primaria. El cronograma completo de estas reducciones será formalizado por el Ministerio de Economía en los próximos días, consolidando así un plan que, según el Ejecutivo, apunta a mejorar la competitividad exportadora y fomentar la inversión privada en un contexto de estabilización económica.





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