El mercado laboral privado argentino sigue en declive sin interrupciones. En el último mes, desaparecieron 12.500 puestos de trabajo formal, completando así catorce meses consecutivos de caídas que reflejan un proceso de contracción sostenida en el sector productivo privado.
El saldo del año en su conjunto muestra un cuadro laboral preocupante. Hasta la fecha, se han eliminado 134.034 empleos en el sector privado formal, una baja del 2,2% comparada con igual período del año pasado. La administración pública también redujo su nómina: canceló 22.681 empleos, lo que representa una contracción del 0,7% de su personal formal.
En medio de esta contracción laboral generalizada, los salarios reales registraron un movimiento positivo. Aumentaron un 1,3% respecto del mes anterior, según la medición desestacionalizada que excluye variaciones típicas del calendario económico.
Los catorce meses consecutivos de pérdidas en empleo privado formal evidencian un deterioro profundo en la capacidad de generación de empleos de las empresas del sector. Esta tendencia sugiere que las restricciones económicas que impulsan estos despidos mantienen su presión, sin indicios claros de que cederán en el próximo tiempo.
El panorama laboral actual expone contradicciones inherentes a la coyuntura económica argentina. Mientras se destruyen empleos formales en cantidad significativa, quienes logran mantener sus posiciones laborales experimentan ganancias moderadas en poder adquisitivo. Este contraste plantea desafíos importantes para entender la distribución del bienestar económico y las perspectivas del empleo formal en un horizonte de mediano plazo.
Imagen: Ron Lach / Pexels – Con informacion de Ámbito





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